Estación de Adviento
La espera del cumplimiento de las promesas

«…Él nos ha dado promesas sumamente grandes y preciosas». (2 Pedro 1:4)
Todos seguimos calendarios que marcan nuestros tiempos y ritmos. El calendario cristiano nos enseña los ritmos de la vida a través de una narrativa más amplia, en la que aprendemos que el tiempo no nos pertenece. Sus ritmos nos enseñan a esperar y a actuar, a estar solos y a estar juntos, a renunciar y a recibir, a arrepentirnos y a celebrar. Y así nutren las estaciones de nuestra alma, como la tierra, el sol y la lluvia, y traen lo suficiente para hacernos crecer y fortalecernos.
El domingo pasado fue el último domingo del Tiempo Ordinario y celebramos el Domingo de Cristo Rey. El próximo domingo entraremos en el Tiempo de Adviento, donde comienza el Año Nuevo del Calendario Cristiano. Así que miramos al Adviento con este mensaje y esta enseñanza: Jesucristo reina hoy sobre todo y sobre todos, con poder y gloria.
El tiempo de Adviento comprende las cuatro semanas que preceden a la Navidad. Es un tiempo de espera y anticipación, cuyos ritmos nos llevan a vivir a la expectativa de las promesas descritas en las profecías sobre la venida de Jesús y los trascendentales acontecimientos de su nacimiento. Es un tiempo para aprender sobre las implicaciones que tiene para nuestra vida actual el hecho de que tengamos un Dios que ocupa nuestro lugar y provee los medios para nuestra salvación, que es fiel y cumple sus promesas. También nos prepara para vivir mientras esperamos la segunda venida de Jesús. Porque Él dijo: «(…) vendré otra vez» (Jn 14,3).
Por eso es una época para bajar el ritmo y recibir los dones del descanso, el contentamiento, la quietud y la espera: «Estad quietos y conoced que yo soy Dios» (Salmo 46:10). La vida cristiana es una vida de espera, basada en las promesas llenas de gracia dadas por nuestro Dios. Una espera que ejercita y fortalece nuestra fe ante lo que aún no vemos. La espera que experimentamos en nuestras circunstancias más adversas puede ser abrazada por la espera del Adviento. Vivida en esperanza. Vista desde otra perspectiva. Iluminada por las promesas de Dios.
El Adviento es también un tiempo de anticipación. No es sólo la expectativa de un hecho desconocido que no sabemos si se cumplirá. Ya tenemos al Consolador, el Espíritu de la Promesa (Efesios 1:13), que nos hace saborear algo de este mundo nuevo. Y por esa causa, tenemos una esperanza real de que vendrá la consumación de todas las cosas y la resurrección de los muertos sucederá. Tenemos un futuro y vivimos el presente a la luz de ese futuro.
Al vivir el ritmo del tiempo de Adviento, permitimos que nuevos hábitos sean formados en nosotros, emociones sean reorientadas y nuestra comprensión sea fortalecida. En especial, cuando estamos inmersos en un ritmo desesperado de actividades de fin de año (fin de semestre, exigencias y plazos). Estamos cansados, preocupados, llenos de hábitos consumistas e ideas distorsionadas sobre el significado de la Navidad.
El tiempo de Adviento nos permite vivir a un ritmo más saludable en medio de esa presión de fin de año. Nos prepara para la Navidad y marca el comienzo de un nuevo año en nuestra vidas En el tiempo de Navidad, celebraremos con gran alegría la venida del Mesías y el cambio de todo lo que conocíamos hasta entonces, porque Él vino. Pero hasta entonces, en las cuatro semanas previas, nos prepararemos con expectación, reflexionaremos sobre las promesas y nos dedicaremos a las disciplinas de la oración, la lectura de la Palabra, el descanso (sábado), el arrepentimiento y la espera. En lugar de dejarnos llevar por la presión, introducimos intencionalmente en nuestra rutina períodos dedicados a estas disciplinas. Y en el arrepentimiento y la quietud, desarrollemos hábitos de obediencia y santidad.
La Navidad es alegría y celebración. El Adviento es reflexión y espera. Por eso, aprovecha la riqueza del tiempo de Adviento para elegir intencionadamente dejarte moldear por un ritmo diferente. Por el ritmo de la narración de Dios para tu vida. Y recibir de Él todo lo que necesites para fortalecerte en este momento.
Texto publicado originalmente en la web de Editora Ultimato el 30/11/2018.
Nota del traductor:
La autora recomienda una serie de recursos que están disponibles en portugués y otros en inglés, si te interesa conocerlos puedes ir al final del artículo original, a continuación te dejamos recursos similares en español.
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Live en español con Vanessa Belmonte y Amigos de L’Abri Chile
Tiempo de Adviento - Vanessa Belmonte
El desafío está lanzado: aprovecha la riqueza del tiempo de Adviento para elegir intencionadamente dejarte moldear por un ritmo diferente. Por el ritmo de la narrativa de Dios para tu vida. Y recibir de Él todo lo que necesitas para fortalecerte en este momento.
Lee también el siguiente texto de Vanessa:
Lo que el Adviento me enseñó (y aún estoy aprendiendo)
Y un mensaje de valentía para que no prevalezca el miedo, especialmente durante el Adviento (en portugués): https://vanessa-belmonte.medium.com/o-medo-nosso-de-cada-dia-99f2b04c043c